miércoles, 26 de octubre de 2016

Separándonos esta noche

Hay momentos en que parte de la psique grupal libera emociones, sensaciones, palabras que la individualidad no ha podido liberar, que ha dejado en las sombras haciendo una olla de presión del ambiente,  compartiendo lo que no recuerda haber guardado,  esperando que cuando se abra el closet todo salga por si solo y alguien más tome lo que desconoce y lo arroje tan lejos como la individualidad alguna vez lo hizo y se pierda en el grupo, se pierda en la mente,  sin integrarse a la unicidad,  manteniendo la ilusión de la separación, arrojando todo lo que no sabe en el caldero hirviendo y cuando se ha juntado lo suficiente burbujea y hace presión, explota y  lo hace a través de la individualidad que ha decidido no ser;  la individualidad que lo olvido; cuando esto pasa, la noche lleva el aroma del odio, la fragilidad de la ira,  la astucia de la venganza que se mueve sigilosa en la noche buscando una entrada, en cualquier rendija de nuestra consciencia, en cualquier puerta que esté dispuesta a ser abierta y recibir lo que no se conoce,  nada es personal,  solo entra  para encontrar a alguien que lo quiera recibir y  entonces despiertas y te das cuenta que en tu despertar puedes ver de cerca aquello que se ha querido colar, una idea pensamiento que no te pertenece, ni al individuo que pareciera inspirarla,  no importa de dónde viene, no te pertenece, no te define, no te hace ser, ni al otro, entonces,  échale agua, limpia la puerta de tu alma todas las mañanas, sonríe, bendice que hoy ni el aroma, ni la fragilidad, ni la astucia pueden detenerse, porque tú ya eres olor del pasado, la fiereza del presente y la paz del olvido;  como lo hacían (y aun lo hacen algunas)  las abuelitas, temprano a echarle agua al zaguán para que quede libre el paso y no atore en tu lugar ningún mal, échale agua a tu mente, deja que crezca el árbol de la vida en ella.

Cosa fácil limpiar la mente, el reto real  está en ser la unicidad que se filtra con aroma de almizcle y rosa en la noche, compartiendo la paciencia de saber esperar el nuevo día, ser la energía pensamiento que descarga en las puertas entre abiertas el amoroso momento de una sonrisa que da vida a una memoria pura del espíritu que la esboza.  Sepárate del Odio e incorpórate a ti, detén el flujo del río, mira tus ojos, cambia la corriente y báñate de los astros y recuerda:  la separación, la unicidad, la psique grupal y la individual,  son parte de la gran ilusión de la experiencia humana que se inter-conecta en el multi-universo de posibilidades, elige la mejor para ti.

Bendiciones )0(



2 comentarios:

  1. Extraordinaria lectura y gran aprendizaje.
    Muchas gracias por la enseñanza.

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